Le suena el teléfono de un número raro, primero desconfía, pero después atiende. «Buenos días señor Miguel Martín, estamos interesados en contratarlo para que pueda hacer una presentación en Las Vegas», le dice una señorita con acento latino, y él queda atónito.

Se ilusiona con la posibilidad, piensa que sería un gran salto para su carrera, pero rápidamente todo se desmorona. «El único requisito es que tiene que traducir todos sus chistes al inglés», le piden.

«Nooo, amiga, eso sí que no, cómo se nota que no has visto ninguno de mis videos, ¿quenó?», le retruca el humorista con honestidad brutal.

«Ellos habían visto mis estadísticas en YouTube, la cantidad de suscriptores, de reproducciones, de comentarios, deben haber dicho ‘éste es bueno, lo llamemos’, pero no se pusieron a ver ni un minuto de mis videos», cuenta ahora el humorista en diálogo con eltucumano.com

Ese episodio, sin embargo, le dio pie para uno de los sketchs que presentará en «Dueño de lo ajeno», el espectáculo que estrenará en noviembre y que presentará en Salta, Jujuy y Tucumán antes de instalarse en Villa Carlos Paz para una nueva temporada veraniega.

«De esa llamada, que ocurrió de verdad, terminamos haciendo una sátira de cómo sería la traducción de algunos chistes del tucumano básico al inglés, y es una de las cosas que presentamos en este nuevo show», agrega Miguel.

La obra, «Dueño de lo ajeno», viene a ponerle fin a la trilogía de espectáculos con nombre de robo que comenzó con «Delincuente del humor» y continuó con «Choriando a lo grande», y que tiene una explicación elemental. «De esa manera neutralizo que me hagan los chistes pelotudos esos de que ‘sos ladrón porque sos tucumano’. Como yo me gasto solo, ya no me gastan, logré erradicar eso», cuenta orgulloso.