Macri no pudo reelegir y perdió en primera vuelta por amplia diferencia. Teóricamente no es buen candidato para el futuro después de esa pobre performance. Pero muestra las uñas. Siempre despotricó contra las cadenas de comunicación presidenciales y finalmente debió usarla porque ni los medios hegemónicos pueden ocultar el fracaso de su gestión. Y siempre criticó los actos de masas. Prefirió los timbreos o los mensajitos de whatsapp. Y finalmente se va con un acto de masas. El Macri que entró hace cuatro años, es diferente al que ahora se va.