Los ayuda que mucha clase media en caída actúa como si no tomara conciencia de a quién debe apoyar para lograr sobrevivir. Insisto que para los que hoy gobiernan hay solo tres clases: los grandes ricos, los que trabajan a su servicio, y los que se caen del sistema. No imaginé que Cristina retornara al poder y lo logró. Eso sí, me animo a vaticinar que Mauricio Macri difícilmente retorne a Boca: ya hace rato que quedó al desnudo la perversidad de su propuesta. Y lo importante: la unidad nacional que no fuimos capaces de forjar entre todos se impone hoy como fruto de la desesperación. Varias veces le dije al actual Presidente: “O convocan a la unidad desde el poder y trascienden o lo hacen desde la debilidad y ya será tarde”. Durán Barba le dijo otra cosa, y estos mueren abrazados a esa “otra cosa”. Frente a la derrota salió a la luz toda la mediocridad. Como supo decir un sabio, “No es cierto que el poder corrompa, el poder delata”. Verlos ahora marca la profundidad de ese concepto.